A sí. ¿ Tienes el control?


 

En muchas oportunidades escucho que los Seres Humanos pronuncian Yo hago, Yo pienso, Yo decido, Yo actúo, Yo, Yo, Yo...


La verdad, no comprendo como Yo lo admito en mi propia vida, que Yo soy el arquitecto de mis actos, mmmm...


Realmente Yo no puedo decidir ningún acontecimiento que dependa de mí, cómo podría decidir individualmente en un océano interconectado.


Es decir, si Yo procedo de cierta manera, condiciono todo mi entorno y ese entorno condicionado, condiciona su propio entorno, sucesivamente, los de más entornos siguen ese mismo devenir, dejando inconcluso lo que opte hacer cada uno de esos Yo, que están condicionados.


Para una mejor comprensión interioricemos una fórmula Química, si tenemos un compuesto de Moléculas de una variada cantidad de Partículas que son invariables para lograr ser un determinado tipo de líquido y en un momento dado, introducimos otro líquido con distinta composición Química, ese primer compuesto inevitablemente dejará de ser lo que era, por influencias directas de estas nuevas composiciones Moleculares.


En este caso, tenemos Moléculas que se influyen directamente, en el caso del Ser Humano, tenemos actos que directamente cambian ese compuesto vivencial en cualquier entorno particular.

Produciendo una modificación sustancial que no dejará de modificar sus sucesivos entornos en sus posteriores instantes.


Si éste previo análisis logra entenderse, se puede comprender que es indudable que lo que me sucede no está provocado en ningún aspecto por mí.


No obstante, seguiré poniendo ejemplos de Yó...


Cómo entender que tengo el control de algo si ni siquiera tengo el control de mi cuerpo.


Cuando tengo ganas de defecar. ¿Quien es el que tiene ganas? Yo, o mi cuerpo?


Porque podríamos decir (como normalmente se dice) tengo ganas de defecar, si fuera así, podría decirme lo mismo en el momento que realmente tengo tiempo o nada para hacer y no estar a expensas de que esas ganas aparezcan en el momento que se les antoje.


Si estoy cansado, como manejo ese cansancio, podría dejarlo para después porque tengo mucho trabajo para hacer, pero, en la realidad, no sucede así, si logro seguir trabajando estando cansado, llegará un momento en que me dormiré o en grado extremo, me chocaré con algo o me caeré.


De la misma forma que no puedo controlar esas sensaciones o necesidades, no puedo lograr ganas (cuando lo desee) de orinar, tener hambre, dolores, calambres, cambiar mi estado de ánimo instantáneamente.


Si Yo fuera el que controla mi cuerpo, podría hacer todo lo que anteriormente se ha nombrado y muchas cosas más, pero todos sabemos que existen sensaciones que no controlamos.


No solo no controlamos los impulsos corporales, si nos enfocamos en los impulsos mentales estaríamos realmente perdidos para explicar por qué pienso lo que estoy pensando, por qué decido esto y hago lo otro o por qué no dejo de pensar cuando lo deseo.


Sin mucha deducción podemos encontrar una multitud lo bastante extensa como para entender que eso de que tengo el control de algo, es una oración sin fundamentos.


Si realmente tengo el control de cualquier cosa que me afecte, la dejaría de utilizar o simplemente la haría desaparecer.


Esto es lo que no puedo controlar de lo que puedo observar, pero, Existe una infinidad de sucesos en nuestro cuerpo, que sin ellos, no Existiría ese tan amigable cuerpo que nos acompaña a cada instante.


Observémoslo desde otra perspectiva, en algunos momentos podemos decir, porque Yo Existo por decisión propia, sin embargo, no nos damos cuenta de que es indudable que eso no es cierto.


Desde el primer momento de nuestra concepción no decidimos estar aquí, eso de que nuestros procreadores me estaban buscando, es una gran mentira, simplemente se estaban gozando mutuamente y, sucedió ese encuentro entre esas dos células.

Tampoco ellos pudieron decidir ese preciso acontecer.


Nuestros progenitores se encontraban en situaciones acordes para que esa fluidez de flujos necesarios para concebir una interacción celular, se diera.


Ahora, pensemos en que si no hubiera lugar para una nueva criatura llamada Ser Humano, esa concepción no hubiera sucedido.


Si es cierto que todo está compuesto de Átomos, Existe una cierta cantidad que ocupa un cierto espacio, sin tener espacio vacío, lograda la conclusión, pensemos, si este Ser Humano que se acaba de crear no tiene espacio para desarrollarse tiene una nula posibilidad de crecer, si lo LOGRA HACER, ES PORQUE ESOS ÁTOMOS ESTÁN PREDISPUESTOS A TRANSFORMARSE EN ESE SER HUMANO QUE SE DESARROLLA.


Esto siempre y cuando la Existencia fuera estática, porque también estaría la opción (y creo que es la más aceptable científicamente) que hay espacios para nuevas formas PORQUE EL UNIVERSO SE ESTÁ EXPANDIENDO.


QUE INDUDABLEMENTE ES ENTENDIBLE, QUE SI SUCEDIERA ESTO ÚLTIMO, ESTÁ EXPANDIÉNDOSE EN UN OCÉANO DE ÁTOMOS AÚN DESCONOCIDOS.


Entonces, ese Ser Humano que crece y se desarrolla en un océano de Átomos, no logra decidir qué Átomos lo compondrán.

Al suceder esto, ese Ser Humano está a expensas de su entorno, su color de piel no lo decide, su estructura corporal tampoco, ni ninguno de sus rasgos, todo dependerá de qué organización Atómica le toque.


Porque tampoco los Átomos pueden decidir no acoplarse, sus atracciones Energéticas son exactas y no Existen dos atracciones de Energía similares (como para que cada uno de los Átomos titubee).


Desde este punto de vista podemos notar que si esa concepción está dirigida por minúsculas Energías lo que en su entorno Existe, no deja de estar inmerso en ese mismo fluido Energético.


Y yo digo que Yo hago, mmmmmmm...

Comentarios

Contraste de Pensamiento

Que quee? No Perfecto? Mmnnn...

Que Yo actúo por mí mismo ? Mmn...

Secta .