Al igual que necesitamos los 5 sentidos ya conocidos, necesitamos el sexto sentido de la Imaginación para poder estar presentes en el aquí y en él ahora.


Sin este sentido, no podríamos darle forma a la Existencia.


Este sentido nos posiciona en un espacio determinado, logrando estructurar un sistema subyacente a lo que imagino que soy yo.


Lo de más, eso que no soy yo, debe de tener una forma que si no me la imagino, no podría Existir.


Pasa algo formidable cuando Científicamente se Imaginan algo que no se puede observar, ese replanteo de información colapsa y solamente en ese entonces se pueden Imaginar nuevas formas y modelos razonables o coherentes.


Pero, en el caso más ordinario de nuestra vida cotidiana, hacemos exactamente lo mismo.

Cuando Imaginamos que hacemos cualquier movimiento, estamos colapsando nuestro cerebro con toda la información que conoce para Imaginarnos ese nuevo movimiento.


No podemos hacer nada sin Imaginárnoslo.


Cada acto es simplemente Imaginación en su máxima expresión.


Cada objeto que podamos apreciar, es una creación exacta del objeto que inconscientemente tenemos en nuestro cerebro.

Esa información no es necesaria que la recopilemos con antelación, existe un sistema sub conectado a una base de información que lo contiene todo (es decir) tiene todo lo Existente y lo que Existirá, en sus entrañas.

Como si fuera un disco rígido que tiene la capacidad de suministrarnos todo y cada uno de los objetos que podamos Imaginar.


Este robusto contenedor funciona en capas, cada una de ellas necesita un código intrínseco para su infiltración.


Con esto me refiero al hecho de que no todos los cerebros podrán ver, observar e Imaginar cualquier objeto, será necesario tener un trasfondo elaborado con antelación.


Si en el transcurso de la vida, un Ser Humano no ha logrado penetrar en capas superiores, no podrá Imaginarse objetos que, en sus órbitas adquiridas, no logra vislumbrar.

Es como si fueran conocimientos de grados intelectuales y solamente con un desarrollo consciente de ese nivel intelectual podrá Imaginarse lo que contiene.


Esto no es algo producto del deseo, la complejidad vivencial de cada Ser Humano abrirá esos niveles a su tiempo.


Es muy cierto que todos somos Artistas, también, que no todos hacemos Arte, por el único motivo de que no todos tenemos ese desarrollo vivencial adecuado como para soportar esos niveles de frecuencia.


Un Artista no solo ve, sino que también, está preparado para no asustarse de lo que ve.


Y esto, no se logra con deseos, sí, con un transcurso vivencial profundo.


Para dar un enfoque detallado de cómo funciona nuestro entendimiento, debemos comenzar diciendo que el cerebro es simplemente un Órgano y que solo no puede hacernos entender nada.


Es decir, tenemos un medio físico que logra hacer procesos incondicionalmente de lo que estemos pensando.

No es directamente proporcional a los acontecimientos o hechos vivenciales, su capacidad está fuera de los niveles conscientes.


Todos sabemos que nuestro cerebro no solo controla lo que pensamos, sino que también, hace procesos multi dinámicos para que todo nuestro cuerpo funcione a la perfección.

Esto lo hace sin nuestra aprobación, sus funciones son autosuficientes y autónomas.


El estar pensando no se separa de ese proceso independiente.


Digamos que pienso en un objeto que tengo frente a mí, ese objeto se corresponde a una mesa, en nuestro cerebro Existen Billones de mesas con dimensiones, colores y estructuras diferentes, si fuera tan simple darnos cuenta de que estamos frente a una mesa determinada no necesitaríamos tener un cerebro con tanta potencia.


En este simple proceso, nuestro cerebro navega en un océano inmensamente grande de información correlativa y relevante en cuanto a un objeto determinado, sin embargo, no nos comparte información errónea o distorsionada.

Sus análisis son estrictamente exactos, dándonos los parámetros de entendimiento en cuanto a ese objeto, que cualquier Ser Humano que nos acompañe, observaría lo mismo.


Si esto sucede continuamente, en situaciones distintas, momentos diferentes y con objetos variados, quiere decir que no solamente yo tengo ese conocimiento, corrobora que ese entendimiento es compartido por todos en un determinado tiempo y espacio, sin diferenciar quien observe o, que se observe.


En este punto logramos darnos cuenta de que nuestro medio físico de entendimiento llamado Cerebro no funciona individualmente, por más que sea separado en su apariencia.


Cada Ser Humano tiene un cerebro, pero, el entendimiento que logra ese Órgano se basa en información que está compartida para todos los Cerebros que se encuentren en ese periodo de tiempo.


Como si fuera que alrededor de todos los Seres Humanos se encontrará la Información necesaria como para Existir en ese Tiempo determinado de Existencia.


Sin embargo, como ya lo dijimos, no todos logramos ver lo mismo.


Los grados de entendimiento son muy variados, correspondientes a su aglomerado de información adquirida por circunstancias y acontecimientos superados.


Volvamos al principio, tenemos un Órgano que contiene toda la Información que se pueda necesitar para estar Existiendo en el aquí y en él ahora, pero no la tiene solo ese Órgano, la información es compartida con todos los cerebros Existentes.


Entonces, esto quiere decir que ese Órgano es un enlace a una base de datos sumamente compuesta y que no tiene, en sí mismo, nada de Información, simplemente es un eslabón necesario para penetrar en ese vasto océano de Información.

Simplifiquemos más, tenemos un cerebro y una mente que no son lo mismo.

El cerebro es el enlace a ese Océano de Información inconsciente y esa mente, el enlace para los acontecimientos conscientes sin definición exacta.


Es decir, nuestra mente observa su entorno conscientemente sin entender lo que está sucediendo, al pasar esa Información al cerebro, este Órgano, busca similitudes coherentes dentro de ese Océano de Información, lograda la exacta definición, la comparte nuevamente a la mente y se nos hace consciente, logrando poder subsistir en este sistema vivencial.


Nosotros, es decir, quienes podemos hacernos cargo de que somos los que estamos viviendo ese instante, logramos darnos cuenta de lo que observa la mente y de lo que nos da por resultado, no, de los procesos que hace nuestro cerebro.


En esta instancia, ya tenemos tres parámetros diferentes, uno es el inconsciente de nuestro cerebro, el otro, nuestra mente consciente y por último, nosotros, que nos damos cuenta de los acontecimientos que suscitan en nuestro entorno inmediato.


Ahora, debemos entender que no tenemos el control de nada, este proceso no lo podemos controlar, nuestra mente funciona aisladamente de nuestros deseos y nuestro cerebro no tiene contacto con nosotros.


En síntesis, somos algo totalmente diferente a nuestra mente y más aún, a nuestro cerebro.


También, debemos darnos cuenta de que los aconteceres no se corresponden a lo que deseemos, si no, al acontecer de algo que sobrepasa nuestras expectativas.

Comentarios

Contraste de Pensamiento

Que quee? No Perfecto? Mmnnn...

Que Yo actúo por mí mismo ? Mmn...

Secta .